jueves, 12 de febrero de 2009

Crisálida

Un muy querido amigo me comentó hace unas semanas, la gran sorpresa que se llevó al hablar con un joven alumno suyo. Este le comentó que su padre y su madre decidieron echarlo de la casa, debido a que blanqueó su orientación sexual. La sorpresa venía porque, este querido amigo, había pasado por lo mismo hace unas dos decadas atrás.
Casos como este hay muchos. En Tucumán hay muchas historias de adolescentes que deben buscar refugio en la casa de compañerxs, amigxs o conocidxs porque sus padres y madres deciden expulsarlxs de la casa porque consideran una deshonra el tener un/x hijx gay o lesbiana o trans.
En una provincia dónde todavía se sigue debatiendo que es violencia intrafamiliar y cual es el mejor concepto para nombrar violencia, en un eterno trabajo de compilar un protocolo ineficaz, estxs adolescentes no encuentran protección para con sus derechos.

Afortunadamente, estas nuevas generaciones la tienen mucho más clara a la idea de como sobrevivir y existe un avance a nivel sociedad, por ejemplo ya no padecen el tema de los códigos contravencionales o las incursiones en busca de alimentos para la caja chica de la policia de la década de los 80. Además, la juventud es altamente gayfriendly y solidaria.
También son más concientes respecto al cuidarse, al como relacionarse y con una cabecita más fresca para hacer frente a tantos prejuicios que andan dando vueltas.

Sin embargo con mi amigo pensamos en ponernos manos a la obra y generar un espacio para ir haciendo frente a esta lamentable costumbre de iniciación, que esta sociedad patriarcal viene desarrollando.
Y el comienzo viene bastante bien.






"En un mundo con tantos gusanos, es maravilloso ser Mariposa" - Rupert Everett


1 comentario:

Djinn Sade dijo...

Como está el patio, y esto pasa en pleno SXXI...